
Título Original: Stagecoach
Director: John Ford
Guión: Dudley Nichols / Ben Hecht / Ernest Haycox (Historia)
Música: Gerard Carbonara, Louis Gruenberg, Richard Hageman, W. Franke Harling, John Leipold, Leo Shuken
Fotografia: Bert Glennon
Intérpretes:
Claire Trevor (Dallas)
John Wayne (Ringo Kid)
Andy Devine (Buck)
John Carradine (Hatfield)
Thomas Mitchell (Doc Boone)
Louise Platt (Lucy Mallory)
George Bancroft (Curley)
Sinopsis:En la diligencia que cubre el trayecto entre las ciudades de Tonto y Lordsburg viajan la esposa embarazada de un oficial del Ejército, un médico borracho, un empedernido jugador, un comerciante de licores y una joven que ha sido expulsada de Tonto por las damas de la ciudad. Durante el trayecto se incorporan al grupo un banquero que lleva una gran maleta y un fugitivo de la justicia llamado Ringo Kid. Después de siete horas los viajeros ya se conocen y surge una especial simpatía entre Ringo y Dallas, la muchacha expulsada de Tonto. Cuando llegan al puesto de Apache Wells, el encargado, Chris, les dice que el indio Jerónimo merodea por los alrededores. Al mismo tiempo Lucy comienza a sentir los primeros síntomas del parto.
Crítica:Esta película es una película de personajes, todos bastante bien dibujados, donde se nos enseña que las cosas no son como parecen. Ese banquero respetable que al final resulta que no merecía serlo, ese caballero que resulta ser hipócrita comportándose como caballero en algunas situaciones y en otras no, ese médico borracho que a pesar del problema con la bebida resulta ser buena persona y ayuda cuando se le necesita, y ese presidiario y esa prostituta que deberían ser lo más bajo de la sociedad resultan mejores que cualquier personaje de la película. El film está lleno de pequeños detalles que reflejan la condición humana de manera muy natural y que enriquecen mucho la película: la venganza, las diferencias de clases sociales, el interés, el no saber decir que no, la cobardía... En las interpretaciones destaca el tema de las miradas, perfectamente comprensible ya que John Ford había dirigido muchos westerns mudos y, claro, en ese tipo de cine lo importante no es como se habla, sino la expresividad de los rostros y las miradas, lo que hereda esta película. Es una película bastante rica y compleja, aunque el defecto que tiene es que no te termina de llegar, no hace que te metas de lleno en la historia, despierta el interés pero no termina de llegar al espectador, o al menos en mi perspectiva, de todos modos es una muy buena película, un gran clásico del western y del cine en general.

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